Resumen de reunión con la Consejería de Cultura

La Asociación de Profesionales Técnicos del Audiovisual y el Espectáculo de Asturias (APTAEA) mantuvo ayer, miércoles 21 de mayo, una reunión telemática con la Consejera de Cultura, Política Llingüística y Turismo del Principado de Asturias, Berta Piñán y el Director General de Cultura del Principado de Asturias, Pablo León.

APTAEA se constituyó el pasado diciembre de 2019 y este ha sido el primer encuentro con la Consejería, urgido por la actual situación de crisis laboral motivada por la emergencia sanitaria del coronavirus. En la reunión, se les ha informado sobre los problemas que el personal técnico del audiovisual y el espectáculo padecen en su día a día: estacionalidad del sector, falta de reconocimiento de las cualificaciones del espectáculo, ausencia de convenio colectivo o precariedad laboral.

El pasado viernes 15 de mayo se publicó en el Boletín Oficial del Principado de Asturias (BOPA) la convocatoria de ayudas al sector cultural. Ayudas a las que la mayor parte del personal técnico no puede acceder. Según la consejería, esto se debe a una especie de limbo existente en los epígrafes del Impuesto de Actividades Económicas (IAE) de la Agencia Tributaria, al no existir apartados específicos para clasificar las diferentes profesiones del
sector cultural.

Desde APTAEA se les ha pedido que esta situación sea un punto de inflexión para empezar a regular el sector cultural acorde a la realidad. “Nos han prohibido trabajar, y al estar cerrados los teatros y los eventos suspendidos y no estar regulada la situación, estamos con una mano delante y otra detrás” sostiene el presidente de APTAEA, Alberto Ortíz.

Por su parte, la consejería de Cultura ha trasladado su predisposición a seguir dialogando con los técnicos y técnicas del espectáculo y el audiovisual, así como con otras entidades con el objetivo de mejorar las condiciones del sector. Desde APTAEA afirman que seguirán elaborando
propuestas para trasladarlas al Gobierno del Principado de Asturias, al tratarse de un sector del que las administraciones públicas no se pueden olvidar, ya “da de comer a en torno a 2000 personas”.